En este centro clasificamos los virus, en cuanto a su peligrosidad, basándonos en una escala del 1 al 5, donde el 1 indica peligrosidad muy baja y el 5, el máximo, una peligrosidad muy alta. Esta peligrosidad se evalúa en función de los valores que tomen tres parámetros: difusión, daño y dispersibilidad. Hay que destacar que la peligrosidad de un virus no se mantiene constante en el tiempo, puesto que se recalcula constantemente en función del parámetro difusión.
Amenaza muy peligrosa y muy difícil de contener. En cuanto un virus de estas características aparece, todas las máquinas susceptibles de ser atacadas deberán ser inmediatamente exploradas por un programa antivirus actualizado, además de proceder a la instalacián de los últimos parches de seguridad en las aplicaciones afectadas. Este nivel de peligrosidad se alcanza si el virus tiene los siguientes parámetros (véase más abajo la definición de éstos):
Amenaza peligrosa y difícil de contener. En cuanto aparece una amenaza de este tipo los usuarios afectados deberán actualizar su antivirus cuanto antes. Parámetros:
Amenazas de gran difusión, pero poco dañinas o fácilmente contenibles, o potencialmente muy peligrosas. Criterios:
Amenaza con difusión media (pero moderadamente dañina o contenible) o con alguna característica especial o novedosa que lo destaca. Criterios:
Poca amenaza para los usuarios. Escasa o nula difusión. Criterios:
Cada uno de los parámetros de los que depende la peligrosidad de un virus (daño, dispersibilidad y difusión) puede tomar tres valores: bajo, medio y alto. El significado de estos parámetros es el siguiente:
También conocido como 'Wild' en jerga de seguridad informática (por la famosa lista 'in the wild' ). Indica la difusión en el momento actual de un virus entre los usuarios, y se mide como el porcentaje de infecciones sobre la muestra analizada en los últimos 7 días. En INTECO-CERT disponemos de estadísticas diarias de diversas fuentes. Este parámetro es dinámico y podrá variar de un día para otro. Los valores que puede tomar son:
Mide la gravedad de los datos que ocasiona la infección. Este criterio ha de tomarse con precaución, ya que este daño depende, en general, del software instalado en el ordenador infectado. Por ejemplo, un virus que borre todos los documentos de MS Word puede ocasionar un grave trastorno en un PC de oficina, y muy poco o ninguno en un servidor de bases de datos. Los efectos víricos que se tienen en cuenta para evaluar este parámetro son:
Guía de clasificación:
Evalúa la velocidad y facilidad con que el virus puede propagarse. Los aspectos a tener en cuenta son:
Guía de clasificación: