Los usos que se le pueden dar a una red zombi, son muy variados y comprenden una amplia variedad de actividades ilegítimas, las más comunes son:
Ataques de denegación de servicio distribuidos (DDoS): Su misión es bloquear un servidor enviando muchas peticiones en muy poco tiempo (desde cada uno de los ordenadores infectados de la red zombi), de forma que logran saturarlo ralentizándolo y, en el peor de los casos, provocando su caída.
Fraudes: Se utiliza la red para generar dinero mediante la manipulación en negocios legítimos.
Spam (correo electrónico masivo no deseado): En este caso se utiliza la red zombi para enviar muchísimos correos electrónicos no solicitados que suele contener algún tipo de fraude o publicidad.
Descarga de ficheros: Se utilizan como servidores replica (mirror) para descargar grandes archivos, que consumen mucho ancho de banda y que generalmente son ilícitos o ilegales (warez).
Computación distribuida: Al igual que este modelo se utiliza para proyectos con el consentimiento del usuario (SETI, Globus…), aquí se utiliza la potencia de miles de maquinas para procesos con una finalidad ilícita, como por ejemplo forzar contraseñas.
Anonimato: Se utiliza la red zombi como servidores proxy en cascada para dificultar la traza de una comunicación pasando por diferentes equipos que estén en localizaciones muy distintas con el fin de poder realizar conexiones a distintos ordenadores remotos y que su localización sea muy complicada.

Otras actividades complementarias. Las redes zombi pueden tener otra serie de funcionalidades, como son actividades de descarga de otro malware, siembra de otras redes zombi…, actividades que aunque no sean la actividad básica no hay que descartarlas.

Estas redes, que reportan un beneficio a las personas que las controlan, actualmente se aprovechan económicamente de tres modos: