A este nivel es muy importante la protección frente a desastres, en un primer paso mediante la elaboración de un Plan de contingencia, y en un segundo, mediante una implantación eficaz frente a los distintos tipos de desastres:
Es esencial que el edificio cumpla la legislación vigente respecto a seguridad laboral y normas arquitectónicas referentes a la seguridad del edificio frente a desastre, además el personal será formado en el comportamiento y uso de medidas –si procede- frente a estas circunstancias.
Aquí distinguimos dos niveles:
Esencialmente se reduce a la gestión de las basuras: documentos confidenciales sin destruir, usuarios y claves, documentación referentes a la estructura del edificio o la red, etc.
Aquí es donde entran las primeras fases de lo que se llama ingeniería social, y que puede ser utilizada por un intruso para obtener información muy sensible y que debe ser convenientemente procesada –incluso incinerando el material mas critico-, respetando además las regulaciones medioambientales.
La destrucción de la documentación más sensible debe ser realizada a conciencia, el mercado ofrece multitud de soluciones. Existen reglamentaciones muy precisas al respecto y que, en función del nivel de seguridad establecido por la empresa, exigen un tratamiento de los desechos y basuras muy preciso.
Los elementos de hardware fuera de uso, ya sea por mejoras, amortización o avería, son una enorme fuente de información y desde los elementos de red, hasta los equipos de usuario deben ser correctamente eliminados a todos los niveles, mediante la destrucción física y un correcto borrado de configuraciones, sistemas y datos.