Todos los Sistemas de Gestión de la Seguridad de la Información se basan en la necesidad de que la Seguridad de la Información esté en continua evolución y que, además, dicha evolución esté documentada y justificada.
El modelo en el que se basa el SGSI es denominado Modelo PDCA ("Plan-Do-Check-Act") que se representa en la siguiente figura:
Modelo PDCA

En esta primera fase se realiza un estudio de la situación de la Organización (desde el punto de vista de la seguridad), para estimar las medidas que se van a implantar en función de las necesidades detectadas.
Hay que tener en cuenta que no toda la información de la que dispone la organización tiene el mismo valor, e igualmente, no toda la información está sometida a los mismos riesgos. Por ello un hito importante dentro de esta fase es la realización de un Análisis de Riesgos que ofrezca una valoración de los activos de información y las vulnerabilidades a las que están expuestos. Así mismo se hace necesario una Gestión para dichos riesgos de cara a reducirlos en la medida de lo posible.
El resultado de este Análisis y Gestión de Riesgos será establecer una serie de prioridades en las tareas a realizar para minimizar dichos riesgos. Puesto que los riesgos nunca van a desaparecer totalmente, es importante que la Dirección de la Organización asuma un riesgo residual, así como las medidas que se van a implantar para reducir al mínimo posible dicho riesgo residual.
En esta fase se lleva a cabo la implantación de los controles de seguridad escogidos en la fase anterior. En dicha implantación se instalarán dispositivos físicos (HW, SW, ...), pero también se creará o revisará la documentación necesaria (políticas, procedimientos, instrucciones y registros).
Dentro de esta fase es muy importante dedicar un tiempo a la concienciación y formación del personal de la empresa de cara a que conozcan los controles implantados.
Es importante que la Organización disponga de mecanismos que le permitan evaluar la eficacia y éxito de los controles implantados. Es por esto que toman especial importancia los registros (evidencias) que dejan los diferentes controles, así como los indicadores que permiten verificar el correcto funcionamiento del SGSI.
En esta fase se llevarán a cabo las labores de mantenimiento del sistema así como las labores de mejora y de corrección si, tras la verificación, se ha detectado algún punto débil. Esta fase se suele llevar en paralelo con la verificación y se actúa al detectarse la deficiencia, no se suele esperar a tener la fase de verificación completada para comenzar con las tareas de mejora y corrección.